CABIN IN THE WOODS
Jesús Martí
Bueno, llegó la hora de hablar sobre Cabin in the Woods, película que viene dando tumbos desde el año 2010 y a la que esa misma situación ha conferido un aire de culto y una fama realmente desmesurada; a estas alturas no es difícil encontrar información de la misma, un montón de críticas elogiosas, multitud de spoilers que desvelan su trama, y una gran cantidad de frases soltadas por ilustres críticos que ponen al film de obra maestra para arriba..., no soy muy dado a hacer caso de todas estas campañas que año sí, año también, descubren al público nuevas e "inteligentes" propuestas que vienen a renovar el maltrecho estado del cine fantástico y de terror actual (salvo honrosas excepciones). Que una película adquiera tan fácilmente la categoría de obra maestra es ya de por sí un despropósito, pero que encima se comente que el film en cuestión logra crear un antes y un después en el género, deconstruyendo (joder como odio esta palabreja) todos los rasgos y tics acumulados durante años y uniéndolos en un perfecto, nuevo e inteligente engranaje, es ya una soberana estupidez; una obra maestra o una película que marque el futuro devenir de algo, necesita ante todo de tiempo, sí de tiempo que le otorgue la oportunidad de envejecer, de soltar los lastres que acompañan a toda creación artística, lastres invariablemente unidos al momento tanto económico como social de su creación y, sobre todo, de tiempo para que el aficionado y la historia puedan, con ciertas garantías, comparar las diferentes propuestas contemporáneas a la obra y reconocer las posibles influencias que ésta haya logrado clavar en el subconsciente del género, vamos que haya marcado una época y un estilo y esto amigos/as hay muy pocas películas en la historia del cine que lo hayan logrado.

Estas tres cuartas partes del film desvelan, por igual, las carencias y aciertos del director y del guionista (Drew Goddard, Joss Whedon), es indudable que han 'estudiado' con alegría, interés incluso afición, toda la historia del cine de terror y han salpicado todo su argumento con guiños hacia éste, pero no todos funcionan y el leve humor que destila el metraje tampoco ayuda mucho a consolidar la propuesta, es indudable que el film no juega a ser una película de terror al uso pero el resultado final en esta 'primera parte' no consigue alejarse mucho de las coordenadas marcadas anteriormente en otras producciones. También se encuentra a faltar tensión y mala leche, decantándose más bien por una progresión y planteamiento de los acontecimientos fría y distante, que ni los ataques de los zombies logran calentar.

Y llega el final, y yo me quedo igual. La inclusión de 'los antiguos' y parte de la mitología Lovecraftiana es obvia y recurrente, aparte de que el tratamiento dado a la misma hará que seguramente Lovecraft se levante de la tumba e invoque a alguna deidad de su panteón para enseñar a los dos responsables del film quiénes son verdaderamente 'los antiguos'; dejando de lado lo del maestro de Providence esta parte final deja un regusto agridulce en la boca, me explico: a pesar de que la idea de los monstruos atrapados cual colección bizarra ya ha sido tratada de diferentes maneras y prismas, por ejemplo en las series televisivas Dr. Who, Sanctuary o Buffy (la cual comparte guionista con el film), no es motivo para negarle su interés, el problema es que el tratamiento dado a la misma es insustancial, apresurado y sobretodo absolutamente insostenible en el desarrollo que han querido darle, aunque una cosa sí que tiene: es espectacular; pero esta espectacularidad no justifica para nada todo el aburrimiento de la primera parte.
Poco más se puede decir, los actores están correctos dentro de la limitación de sus respectivos papeles; la parte técnica y de dirección está bien trabajada pero no plantea ningún recurso ni descubrimiento visual digno de mencionar, el ritmo y tempo es desigual lastrando buena parte del metraje y el guión deja demasiados huecos como para considerarlo un buen trabajo.
¿Qué queda pues?, nada menos y nada más que la sensación de que Cabin in the Woods probablemente podría haber sido mucho más de lo que es, no es una película mala (tampoco la joya que intentar vender por ahí), es más yo aconsejo visionarla sin reservas, pero tengo que advertir que debes dejar la mente libre de todo prejuicio y olvidarte de todo aquello que te hayan explicado, no es una película de terror, tampoco de horror, es un experimento fallido con algún momento brillante. Dicho lo dicho, me viene a la mente el pasado televisivo de sus dos principales responsables para justificar la poca destilación cinematográfica del invento, ya que si lo pienso bien ese ritmo tan brusco y con constantes interrupciones es propio de muchas series de los últimos años.
No hay comentarios:
Publicar un comentario