CABIN IN THE WOODS
Juan Vicente Briega González
Me ha costado mucho y creedme cuando lo digo que me ha costado mucho entrarle a matar a esta película, quizá sea porque no se me ocurría nada (hasta para pensar hay crisis) o quizá sea porque simplemente la amo, porque no veía nada tan espectacular en este subgénero de casas encantadas desde la obra antológica por excelencia "Terroríficamente muertos" y porque, si bien Josh Whedon no me cae muy, aunque esté detrás de todo el asunto, se ha ganado al menos echar una ojeada de vez en cuando a su trabajo tras Los vengadores, por todo eso, ahora sí, me lanzo a hablaros de The cabin in the woods.
El novato en la dirección Drew Godard, un tío ya curtido desde hace años en el mundo televisivo con Whedon se lanza con este film a la palestra y no solo homenajea a TODO el cine de terror que se ha hecho durante los últimos treinta años, sino que le da la vuelta, gira la tuerca un poco más, aunque la tuerca esté tan apretada como en un submarino, y consigue sorprendernos de un modo muy bizarro. El hombre se nos marca aquí un slasher al uso, por una parte; una de fantasmas, monstruicos y demás criaturas de las de siempre (nada nuevo bajo el sol en la creación de criaturas), por otra parte; y también es un desglose, una mirada al ombligo hacia el género dentro de una película del mismo género. Ni yo mismo sé muy bien lo que acabo de poner, el caso es que el tío no escatima en gastos a la hora de decirnos que le molan las pelis de miedo.

Pero hay también, de una manera mucho más socarrona un buen tratamiento en la parte de la organización secreta, que, tal vez rompa el ritmo en algunos momentos de tensión en la parte de la casa. Pues mira sí, lo rompe muy a mi pesar, que desvela lo que quiere cuando quiere y como quiere y tú te encuentras embobado, viéndolas venir sin saber que va a pasar después, pues también. Y así, sin comerlo ni beberlo, con el disfrute en el cuerpo de cuando la estás gozando llega el final y esto merece una mención aparte.

Una delicia para todos, de visión obligada en las escuelas de cine. Pero lo mejor está aún por llegar, porque si creías que los personajes eran vacíos y estúpidos de una manera gratuita o vaga, te das cuenta de que no, que Whedon y Godard no se han currado unos personajes con un arco argumental coherente simplemente para encajar con la desquiciada escena final, que incluye un cameo de los de guardar en el corazón.
Hala, pues ya está, he sabido decirlo todo, sin salirme de la linea, gozando de la experiencia y cerrando con llave el lugar en mi corazón que he reservado para esta película hasta el fin de los días.
No hay comentarios:
Publicar un comentario